viernes, 8 de mayo de 2009

LA NUEVA VILLA DE HERRERA

 

Por: Lic. Rigoberto Losoya Reyes

 

 

Los datos relativos a la fundación de Piedras Negras, se lo debemos al destacado historiador maestro Ildefonso Villarello Vélez cuya investigación fue publicada en el número uno de la Revista Casa de Coahuila que fue editada en la Ciudad de México el 15 de noviembre de 1961.  En dicho trabajo, se cita que el Subinspector, Juan Manuel Maldonado, llevó a  cabo las diligencias necesarias para dar establecimiento y organización a un grupo de ciudadanos, que así se lo pidieron, en la visita que dicho militar efectuó  a este lugar el 15 de junio de 1850.  De estos  acontecimientos dio cuenta el teniente coronel  al inspector general don Antonio María Jáuregui, en una comunicación del día 22 del mismo mes de junio.

 El acta de fundación dice textualmente: “En el paso de Piedras Negras por la derecha del Rio Bravo en el estado de Coahuila, a los 15 días del mes de junio de 1850,-Yo C. Andrés García, Secretario nombrado interinamente para desempeñar  en este acto, doy fe: Que hallándose en asuntos del servicio en la nueva población establecida en este punto, el señor coronel don Juan Manuel Maldonado, Subinspector de las Colonias Militares de Oriente y Jefe Político Subalterno de ellas, se le presentaron todos los ciudadanos que constan en la adjunta lista, presididos por Andrés Zapata, Gaspar Salazar y Antonio Ramírez, y manifestaron a su Señoría lo siguiente: “Que habiendo formado en el punto arriba dicho, frente al nuevo establecimiento del Fuerte Duncan Texas, una nueva población, construyendo casas y abriendo sus labores sobre la margen expresada del Bravo, bajo la protección del señor Jefe Político del Departamento, don José María de la Garza, ocurrieron por su conducto al Supremo Gobierno del Estado, pidiendo se les cediera establecer una nueva población con el titulo de nueva Villa de Herrera, sujetándose a las obligaciones y cargos concejiles correspondientes. Que de la misma manera pidieron nombrara de entre ellos mismos un alcalde, que conociera de sus demandas en juicios civiles y criminales, sujeto a la jurisdicción que les designara y que les sirviera de conducto en sus relaciones con el  Estado, mediante a que siendo este un punto comercial expuesto a muchos desordenes por la concurrencia de nacionales y extranjeros, exigía que hubiera en él una autoridad que hiciera  a todos respetar las leyes de México y arreglara un orden que no existía aquí, pero que habiendo quedado sin efecto sus solicitudes, progresó más el desorden con haber cesado en sus funciones la Jefatura Política y retirándoseles la protección que les daba el resguardo de la  Aduana Fronteriza de Rio Grande, encontrándose así peor estado; pues no dependiendo de ninguna jurisdicción es  sobre manera muy difícil  y comprometida la situación que actualmente guardan. Que por tales motivos y entre tanto el Supremo Gobierno resuelve sus pretensiones, suplicaban al Señor Sub-inspector  se sirviera acordarles su protección, ofreciéndole sujetarse a sus ordenes bajo las reglas internas que tuviera a bien él darles. “En consecuencia el referido señor Sub-inspector les manifestó que desde luego se haría cargo de la nueva Villa de Herrera, reconociéndola como una de las nuevas colonias que están a su cargo, dando cuenta al Supremo Gobierno de esta  providencia, hija de las circunstancias, y de lo demás que ocurriera en ella. A continuación, dispuso su Señoría que a pluralidad de votos nombraran alcalde que se entendiera con sus asuntos gubernativos y judiciales y un síndico personero que le ayudase en la economía interior de la precitada Villa, según las instrucciones que les daría; quedando nombrados para estos encargos don Luciano de  la Cerda y don Antonio Arredondo. Y habiendo aprovechado este nombramiento, manifestó de nuevo a, los habitantes de la  nueva Villa de Herrera, que entre tanto se resolvían sus pretensiones, una fuerza militar cuidaría del punto en que se hallan y que el señor Inspector General don Antonio María Jáuregui, a quien daría cuenta con esta acta, determinaría lo que creyera más de justicia, firmando para debida constancia con dicho señor los tres individuos que lo supieron y representaron este pueblo, por ante mí,  el infrascrito secretario, de que doy fe. Dionisio Meade, Hilario Vara, José María Rodríguez y Valdés, Juan Manuel Maldonado, Andrés García, Secretario.”

A dicha acta de fundación, se agregó una lista de los fundadores civiles de la Villa de Herrera, cuyos nombres son los siguientes:

Andrés Zapata, Hilario Vara, Gaspar Salazar, Matías Salazar, E. Smothrurik, Jesús Ramón, José María Rodríguez 1º. ,  Antonio Ramírez, José María Rodríguez 2º. , José María Flores, Pedro Herrera, Eduardo More, Pedro Faunes, Juan Bautista de Upai,  David Faunes, Nazario González, Dionisio González, Timoteo González, Marcelino López, Manuel Amador, Manuel (a) el Herrero, Antonio Arredondo, Francisco Martínez 1º..., Juan Jiménez, Francisco Jiménez, José González, Victoriano Fuentes, Manuel Fuentes, Pablo Fuentes, Juan Flores, Lorenzo  Patiño, Juan Barrera, y  Juan Valdés.

Debe citarse que estos vecinos ya se encontraban en el paso de Piedras Negras desde los primeros días de abril del mismo año bajo la protección  del Jefe Político. Esta fundación civil finalmente no se autorizó , pues el 14 de agosto del mismo año, la Comandancia General de las Colonias Militares de Oriente, determinó  en su lugar establecer una colonia militar con el nombre Colonia Militar de Guerrero. Se dispuso que se midieran  ocho sitios de ganado mayor  y de declaró formalmente establecida la colonia militar el 14 de agosto del mismo año. Un mes después, el Subinspector Maldonado informaba al Inspector General, de haberse levantado las primeras construcciones y con fecha 7 de noviembre, se levantó un plano del terreno correspondiente a la nueva colonia militar.

 

En suma, nuestra ciudad de Piedras Negras, tuvo dos fundaciones: una civil denominada

¨ Villa de Herrera¨  y la segunda de carácter  militar,  fundada  el 14 de agosto de 1850, aunque sin embargo, conmemoramos la primera fecha.

 

Bibliografía:  

 

La Fundación de Piedras Negras, Coahuila. Ildefonso Villarrello; Colección: Nuestra Historia,  No. 1, impreso por  el Instituto Municipal de Cultura, Casa de la Cultura. 2004. Págs. 16 y 17

 

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios:

  1. Muy interesante conocer los datos de la fundación de Piedras Negras. Todos esos personajes son dignos de recordarse respetuosamente y darse a conocer como los iniciadores de esta gran ciudad.

    ResponderEliminar
  2. Visiten la página de historia de Piedras Negras Coahuila del Lic. Rigoberto Losoya en: http://sites.google.com/site/piedrasnegrashistoria/

    ResponderEliminar